Terapia de Grupo

El concepto terapia de grupo engloba un gran número de intervenciones distintas, que pueden focalizarse en el manejo de problemas concretos, en la adquisición de habilidades experienciales, conductuales y cognitivas o en los beneficios sociales de la experiencia grupal por sí misma.

La Terapia de Grupo es un tipo de terapia psicológica que se realiza con un grupo de personas en lugar de con una sola persona.

La terapia de grupo puede tener muchos beneficios, ya que proporciona una red de apoyo y ofrece la oportunidad de conocer a otras personas que experimentan problemas similares. Se trabaja junto con el terapeuta y los otros miembros del grupo, a los que se anima a compartir sus propias experiencias y trabajar en una mayor comprensión de sí mismos.

Hoy en día, la Terapia de Grupo normalmente implica un pequeño grupo de personas (entre 8 y 10) y un terapeuta. Durante la primera sesión de terapia, los integrantes del grupo pueden empezar por presentarse y compartir por qué están allí. Después de esto, el terapeuta puede animar a los miembros para discutir abiertamente sus experiencias y su progreso. La forma en que una sesión de terapia se estructura dependerá del estilo de terapia del terapeuta que ejecuta la sesión y la naturaleza de la preocupación explorada.

Las sesiones son estrictamente confidenciales, como lo estarían en una sesión de terapia individual cuando alguien se compromete a asistir a la Terapia de Grupo. Además, es probable que se le pida a los miembros a que se comprometan a asistir a un cierto número de sesiones. Algunas sesiones pueden implicar la discusión solamente, mientras que otros pueden implicar actividades de Terapia de Grupo. Tales actividades podrían incluir el desarrollo de habilidades, la resolución de problemas o ejercicios de creación de confianza.

La terapia grupal se focaliza en las interacciones que se producen en el grupo, el cual se convierte en un espacio para ventilar los problemas de cada uno de los miembros y hallar solución a los mismos. Al igual que la psicoterapia individual, este método de trabajo está dirigido a ayudar a las personas a resolver sus conflictos, reencontrar el equilibrio emocional, estimular su crecimiento personal, potenciar sus habilidades sociales y dotarlas de las herramientas de afrontamiento que necesitan.

El objetivo esencial es que el grupo sea el instrumento que potencie el cambio deseado. La terapia de grupo es tan eficaz porque las personas sienten que no están solas con su problema, se rompe el aislamiento al que muchos se habían sometido. Por otra parte, la posibilidad de compartir sus emociones y pensamientos sin miedo a la crítica fomenta un elevado nivel de cohesión grupal que conduce a cambios psicológicos más estables a lo largo del tiempo.

Objetivos de la Terapia Grupal

En algunos aspectos, la Terapia de Grupo y Terapia Individual son iguales y los objetivos suelen ser similares. Con la Terapia de Grupo, sin embargo, el terapeuta puede hacer uso de la dinámica de grupo para lograr estos objetivos de una forma diferente.

En términos generales, los objetivos de la Terapia de Grupo son:

Ayudar a las personas a identificar la conducta inadaptada: Estar en un ambiente de grupo y en un entorno de terapia puede ayudar a las personas a identificar por si mismas sus propios comportamientos y diferencias. Ya que hay espacio para la comparación, puede descubrir que usted no es quizá tan adaptable como le gustaría. La Terapia de Grupo tiene como objetivo ayudar a las personas a verse a sí mismos y sus comportamientos con mayor claridad.

Ayudar con dificultades emocionales a través de la retroalimentación (feedback): Discutir las dificultades emocionales con su terapeuta, y con otros miembros de la sesión de Terapia de Grupo, le proporcionará una amplia retroalimentación. Ésta podría ser un consejo por parte del terapeuta o de otros miembros del grupo que han experimentado un problema similar a sí mismos. El objetivo es ayudar a aprender sus propios métodos de control para que pueda manejar las cosas si / cuando surgen problemas.

Ofrecer un ambiente de apoyo: La Terapia de Grupo no es sólo una oportunidad de recibir información y asesoramiento, sino que también es una oportunidad para alcanzar y apoyar a los demás. En declaraciones a las personas que están pasando por problemas similares a uno mismo también le ayuda a sentirse menos aislado y por lo tanto más compatible.

Actividades de Terapia de Grupo

Los objetivos y tipos de estas actividades utilizadas dependerán de la naturaleza de las preocupaciones que estén explorando y a menudo se adaptan a las necesidades de los miembros.

Las siguientes actividades son muy populares en la terapia de grupo:

Rompe-hielos: Los rompehielos son actividades que ayudan a los miembros del grupo a que se conozcan entre sí y se sientan más cómodos. En algunos casos esto implica simplemente dar la vuelta al círculo, presentándose y explicando por qué está asistiendo a terapia de grupo. Algunos terapeutas introducen juegos y actividades para ayudarle a sentirse más relajado y cómodo e introducir formas alternativas de pensar.

Actividades de construcción: Este tipo de actividades están diseñadas para ayudar a desarrollar el respeto mutuo, la empatía y la comprensión. Estos pueden ser particularmente útiles si le resulta difícil de establecer relaciones o tienen dificultad para confiar en los demás.

Ejercicios psicológicos para la auto-conciencia: Los ejercicios de este tipo están diseñados para ayudar a pensar de manera diferente y entender por qué piensa o se comporta de una manera determinada.

Fases de la terapia de grupo

1. Fase inicial o de orientación

La tarea central es establecer la confianza de los miembros del grupo hacia el terapeuta y hacia el resto de participantes. También deben quedar claras las normas. Se produce frecuentemente un choque entre las necesidades de autonomía y las de pertenencia al grupo.

2. Fase de transición

Después de la fase inicial es posible que los miembros sientan dudas sobre los beneficios que pueden obtener del grupo, así como es normal el miedo a exponerse. Es frecuente que aparezcan conflictos entre los miembros y que se ponga en duda la autoridad del terapeuta. Es la fase más difícil.

3. Fases de trabajo

En estas fases se produce la unión entre los participantes a partir de la toma de contacto de problemas concretos y de los conflictos que surgen dentro del propio grupo. El terapeuta puede desafiar a los miembros con el objetivo de avanzar hacia las metas terapéuticas más lejanas.

4. Fase final o de consolidación

En la última fase se lleva a cabo una resumen de los avances realizados por los miembros, que tiene el objetivo de integrar la experiencia de la terapia de grupo en la vida cotidiana de cada uno.

Los participantes pueden sentir cierta tristeza y temor a afrontar nuevas dificultades sin ayuda de sus compañeros y el terapeuta, una cierta dependencia tanto del grupo como del terapeuta, por lo que conviene preparar bien la finalización y planificar sesiones de seguimiento, prestando especial atención a las recaídas.

¿La terapia de grupo es para mí?

Al principio, algunas personas son reacias a involucrarse en una terapia de grupo. Por su mente rondan muchas dudas: ¿Tendré la oportunidad para hablar abiertamente de mis problemas? ¿Los demás me escucharán? ¿Qué pasa si los miembros del grupo no me resultan simpáticos? ¿Me sentiré incómodo hablando de mis problemas íntimos delante de algunos desconocidos?

Es perfectamente comprensible que tengas estas dudas, ya que integrarse en un grupo también implica involucrarse emocionalmente con otras personas, desvelar tu personalidad y descubrir la suya. Sin embargo, piensa que todos vivimos en grupos y que las experiencias de los demás pueden resultar muy valiosas, al igual que tus vivencias pueden ayudar a los demás. Es una ayuda recíproca.

Con la terapia de grupo, poco a poco irás ganando confianza y autoestima, y podrás hablar abiertamente de tus problemas en un ambiente de apoyo y comprensión que te aliviará. Se trata de un espacio privado y confidencial donde los demás te escucharán y tú podrás escucharles.

La mayoría de las personas que han participado en una terapia de grupo corroboran que ha sido una experiencia muy positiva y enriquecedora. Un 95% de las personas que asisten a nuestras terapias grupales vuelven y dicen «sentirse muy agusto y cómodos con ellas».

¿Qué conseguirás a través de nuestra terapia grupal?

Con la terapia de grupo podrás:

Darte cuenta por ti mismo de tus emociones, conflictos, sentimientos, motivaciones, conductas y relaciones.

Entender tu propio comportamiento en las dinámicas relacionales en las que te mueves en tu vida diaria.

Mejorar tu comprensión de los contextos sociales, respetando otros puntos de vista o analizando el impacto de tus comportamientos en las diferentes situaciones.

Descubrir tu potencial y la capacidad para desarrollar nuevas respuestas y comportamientos.

Conocerte mejor a ti mismo.

Ampliar tu red de apoyo social y relaciones.

Reforzar tu autoestima.

Ventajas de la psicoterapia de grupo

Gran parte de nuestra vida se desarrolla en un entorno grupal. De hecho, nuestra personalidad está moldeada por la influencia que ejerce, primero el entorno familiar, y más tarde los grupos sociales en los cuales vivimos. Muchos de los conflictos que vivimos también provienen de las relaciones interpersonales, por lo que el grupo siempre está presente en nuestra vida. Por eso, también se puede utilizar como un factor facilitador del cambio, un espacio que nos permita observarnos y analizarnos mientras estamos en contacto con otros miembros.

Desde esta perspectiva, las ventajas de la terapia grupal son muchas:

Le permite al terapeuta realizar una evaluación más profunda, ya que la persona reproduce sus dificultades en la interacción con otros, exponiendo sus comportamiento y formas de pensar en lo que se denomina «role playing».

Confronta a la persona directamente con los problemas que antes era incapaz de reconocer y, al ser revelados, se quita un peso de encima sintiéndose más aliviada.

La persona acepta con mayor facilidad sus reacciones, ya que las observaciones provienen de otros miembros del grupo, no de una figura de autoridad como la que puede ser el terapeuta.

Es más fácil afrontar el problema, ya que la persona encuentra apoyo y comprensión en el grupo, identifiándose incluso con algunos miembros.

Le permite tomar perspectiva de sus dificultades al compararlas con los problemas que afrontan los demás y darse cuenta de que no es la única persona que sufre en el mundo.

La persona aprende pautas de comportamientos alternativos y más asertivos, que son motivados por el propio grupo.

Ofrece apoyo social y una oportunidad para relacionarse con otros de manera profunda. Se ha comprobado que el apoyo social es fundamental para nuestro bienestar psicológico y emocional.

Además, otra ventaja que tiene la terapia de grupo es que es menos costosa económicamente que una terapia individual. Para muchas personas con dificultades económicas una terapia de grupo supone una alternativa económica a la terapia individual.