En PersonalMente Psicólogos Málaga tratamos la depresión y los trastornos del estado de ánimo en nuestras consultas de Fuengirola y Benalmádena, y también online o a domicilio.

La depresión hace referencia a un trastorno del estado de ánimo que nos lleva que sintamos una profunda tristeza, que no tengamos motivación y nos encontremos abatidos generando un fuerte malestar interior y afectando a nuestras relaciones con otras personas, como pueden ser la familia, amigos, pareja, etc., de decir, prácticamente con el mundo entero.

Los trastornos del estado del ánimo son un grupo de alteraciones psíquicas unidas a la presencia de estados de ánimo alterados de forma más o menos duradera que provocan una alteración considerable en la vida de la persona, resultando dicho estado de ánimo extremo y patológico haciendo muy difícil la adaptación de la persona a su vida diaria.

La depresión y sus síntomas

Los síntomas que están vinculados a la depresión hacen que lloremos con facilidad, tengamos una actitud pesimista, que nos sintamos muy tristes, irritables, vacíos y culpables, con fatiga, con poca capacidad para concentrarnos, para disfrutar, que nos aislemos socialmente, que predomine en nosotros la desmotivación, que incluso padezcamos pérdida o aumento de peso y que tengamos sentimientos de inutilidad, impotencia y frustración. Todas estas distorsiones cognitivas llevan a la persona a concebir el mundo bajo un prisma negativo y a sentirse incapaz de cambiar su realidad.

La persona suele presentar diversas quejas somáticas que no tienen base orgánica, su vida ha comenzado a abatirse predominando pensamientos negativos y sin sentido de la vida, algunas veces en soledad o en compañía, rompiendo incluso a llorar.

Cualquier actividad se desacelera ya sea en los estudios, en el trabajo, en momentos de ocio, se altera el sueño, la alimentación, la sexualidad, y en general se pierde la facultad para sentir placer.

La tristeza que es algo habitual en el ser humano, en el caso de la depresión está de forma permanente y el sujeto no se entristece más si se le cuenta un episodio infortunado, y a pesar de no ir acompañada por expresión emocional de llanto se refleja en su conducta por la falta de vitalidad y espontaneidad.

Al mismo tiempo, el cuadro depresivo puede estar provocado por uno o varios factores bioquímicos, como pudieran ser episodios traumáticos, estructura de la personalidad basada en una historia de vida, etc.

Como es lógico, en la mayoría de casos a la persona deprimida le es complicado detectar las causas de su depresión. Es aquí donde la figura del psicólogo tiene lugar, de manera que exploren conjuntamente las causas que han provocado dicha situación, y así poder trabajarlas de manera activa junto al paciente.

Una psicoterapia individualizada, experta y profesional conlleva por los motivos señalados un trabajo simultaneo acerca de las causas que han originado la depresión así como sobre los efectos que están provocando en la persona deprimida. De esta forma, se activa en el paciente recursos internos de afrontamiento y mecanismos de afrontamiento, recuperando la confianza que la persona ha perdido, así como la autoestima, solventando conflictos inconscientes, aceptándose y reconciliándose consigo misma, cambiando al mismo tiempo los pensamientos desadaptativos que están alimentando la depresión.

No se va a superar el malestar y las sensaciones negativas, sino que vamos a aprender a vivir con ellas, para volver a disfrutar de la vida de forma saludable, satisfactoria y duradera en el tiempo.

Trastornos del estado de ánimo y sus síntomas

Los trastornos del estado de ánimo provocan un intenso sufrimiento a la propia persona, alterando aspectos como la autoestima, la manera de ver el mundo y los acontecimientos, y de asignar causas y responsabilidades. Afectan no solamente al propio terreno afectivo, sino también a la cognición y percepción del entorno. Asimismo generan consecuencias en todos los ámbitos vitales, variando la forma de relacionarse con el entorno y con el resto de sujetos que conforman parte de él.

Se trata de uno de los grupo de trastornos, junto al de los trastornos de ansiedad, más dominante a nivel mundial, padeciendo un alto porcentaje de la población algún tipo de afectación de esta clase. Asimismo cabe señalar que los trastornos de ansiedad, se encuentran profundamente vinculados a éstos siendo habitual que surjan conjuntamente o bien que los padecimientos que genera uno acaben por provocar el otro.

Para afrontar estos síntomas es fundamental tratarlos cuanto antes ya que si perduran en el tiempo, empezaremos a adquirir malos hábitos que originarán que el trastorno empeore.

A continuación, se enumeran los tipos más comunes de los trastornos del estado de ánimo. Hay que tener en cuenta que cada individuo puede padecerlos de una manera distinta.

Trastorno depresivo o depresión grave

El trastorno del estado del ánimo más persistente de todos y uno de los trastornos mentales que más se conocen. Se caracteriza por la presencia durante mínimo dos semanas de un estado de ánimo triste y decaído la mayor parte del día junto a la falta o disminución de motivación y la capacidad de sentir placer, además de diversos síntomas como problemas de sueño, alimentación y concentración, fatiga, desesperanza y pasividad. Además, suele generar problemas a la hora de la toma de decisiones y se pueden experimentar deseos y tendencias suicidas.

Distimia

Es un trastorno muy parecido a la depresión, aunque normalmente con menor intensidad en los síntomas y con una durabilidad bastante mayor, pudiendo llegar incluso a ser crónico. Es un trastorno determinado por la aparición durante al menos dos años a lo largo de la mayor parte del día y durante prácticamente a diario, de un estado de ánimo deprimido y triste, unido a problemas alimentarios, de sueño, fatiga, bajo amor propio o autoestima, desesperanza y ausencia de concentración y toma de decisiones. Además, no hay periodos sin síntomas de más de dos meses seguidos.

A pesar de que en un momento concreto puede parecer de menor gravedad que una depresión mayor por ser sus síntomas de menor intensidad, también hay que tener en cuenta que los problemas continúan durante bastante más tiempo, generando un desgaste por acumulación que debemos de tener muy en cuenta.

Síndrome maníaco depresivo, también conocido como trastorno bipolar

Tiene lugar cuando tenemos como mínimo un episodio de estado de ánimo deprimido o irritable y un período de un estado de ánimo maníaco, o lo que es lo mismo, insistentemente elevado.

El trastorno bipolar es otro de los principales y más conocidos trastornos del estado del ánimo, en el que normalmente tiene lugar una variación entre episodios maníacos, hipomaníacos y episodios depresivos.

En los episodios maníacos se dan durante como mínimo una semana, un estado de ánimo expansivo e irritable, alto grado de energía, sensaciones de grandiosidad que pueden alcanzar al delirio, verborrea y pensamiento acelerado, inestabilidad de la atención, conductas de riesgo y algunos veces alucinaciones en un nivel tan alto que en ocasiones requieren hospitalización.

Los hipomaníacos son parecidos al anterior pero de menor intensidad y duración, estando presentes como mínimo durante cuatro días y a pesar de ser observable no provoca deterioro.

Los episodios depresivos son parecidos en sus síntomas a los descritos en la depresión mayor, que generalmente conlleva la aparición de este tipo de episodios.

Hay dos tipos básicos de trastorno bipolar:

En el trastorno bipolar tipo 1 el sujeto experimenta o ha experimentado como mínimo un episodio maníaco o mixto, pudiendo o no estar precedido o continuado por uno depresivo u otro hipomaníaco.

En el tipo 2 sí que es necesario que haya al menos un episodio depresivo y uno hipomaníaco, sin que haya existido ningún episodio maníaco o mixto.

Trastorno del estado de ánimo debido a una circunstancia médica general

Hay bastantes enfermedades médicas como el cáncer, lesiones, infecciones y enfermedades médicas crónicas que pueden desatar los síntomas de depresión.

Trastorno del estado de ánimo producido por sustancias

Tiene lugar cuando aparecen síntomas de depresión provocados por los efectos de la medicación, abusar de las drogas, o exposición a toxinas.

A continuación, se describen los síntomas más comunes del trastorno del estado de ánimo. Hay que tener en cuenta que cada individuo puede padecerlos de una manera distinta.

Los síntomas suelen conllevar sentimientos permanentes de tristeza, desesperanza o desamparo. Algunas vivencias pasadas, e incluso maneras negativas de tratarnos a nosotros mismos, provoca que nuestra autoestima se vea afectada y la tengamos muy baja. Esto hace que tengamos dificultad para solventar problemas y tomar decisiones, culparnos siempre a nosotros mismos de nuestros errores, sentirnos inferiores frente a las personas que nos rodean, en definitiva seremos incapaces de coger las riendas de nuestra vida.

No incluye simplemente tristeza, sino muchos otros sentimientos, pensamientos y comportamientos que no nos dejan vivir de una manera feliz y plena. Las preocupaciones originadas por pequeños problemas de la vida diaria, falta de concentración, sentimiento de culpabilidad, falta de interés por todo aquello que nos rodea, no ser capaz de disfrutar, insomnio, e incluso en ciertos casos ideas suicidas.

Para afrontar estos síntomas es fundamental tratarlos cuanto antes ya que si perduran en el tiempo, empezaremos a adquirir malos hábitos que originarán que el trastorno empeore.