La ansiedad es una respuesta adaptativa del organismo contra lo que advierte como una amenaza para su integridad tanto mental como física. Nos prepara para la acción, nos activa para responder frente a un problema, activando nuestros recursos de resistencia para sobrepasar una situación determinada.

Hasta cierto punto todos la padecemos en nuestro día a día, sin embargo, los problemas pueden tener lugar cuando esta reacción es desproporcionada y mantenida en el tiempo, ya que obstaculiza seriamente el devenir de nuestras vidas, dando lugar como es lógico a una serie de síntomas.

La ansiedad y sus síntomas

Las personas que padecen crisis de angustia, ansiedad o ataques de pánico sienten, de forma muy repentina y durante un periodo de tiempo que suele oscilar entre uno y diez minutos, un profundo miedo o un intenso malestar. Es lo que se conoce como ataque de pánico.

Estas sensaciones desagradables son tan intensas que quienes las sufren suelen pensar que están muy enfermos, o incluso que van a morir o a volverse locos, y por este motivo tienen la necesidad de huir de la situación o recibir ayuda de alguna clase.

La crisis de angustia viene habitualmente acompaña por un grupo de sensaciones orgánicas y por una serie de pensamientos. Entre las sensaciones más comunes destacamos las siguientes:

-Fisiológicos tales como el mareo, sudoración, taquicardias, sensación de presión mandíbular, en el pecho, en el estómago, incluso con alteraciones intestinales, dificultades para conciliar el sueño, agotamiento, rigidez muscular, tensión.

-Cognitivos, se tienen pensamientos negativos y catastrofistas, obsesivos, preocupación desmesurada, falta de memoria, concentración y dificultad en la toma de decisiones.

-Emocionales, como la angustia, miedo, agobio, inquietud, falta de control e inseguridad, incertidumbre, cuando la circunstancia nos supera.

-Conductuales, estado de alerta en todo momento, deseos de huida ante algunas circunstancias, bloqueo en la acción por colapso, imposibilidad de estar tranquilo.

-Sociales, tales como el miedo a los conflictos interpersonales, aislamiento, dificultad para seguir una conversación o de defender nuestras opiniones y derechos propios.

La mayor parte de las personas que lo padecen adminten que su miedo es irracional, pero a pesar de ello no pueden evitar sentirlo. Esto se debe a que la ansiedad y el miedo son emociones, y por tanto no corresponden a la parte racional de nuestro psiquismo, es decir, el cortex prefrontal, sino a un nivel más primario e inconsciente, cuya preferencia más que la lógica o la felicidad, es la supervivencia.

Para que no se convierta en crónico y los síntomas empeoren, además de las perturbaciones que provocan en la vida psíquica y social de la persona que padece la ansiedad, es muy recomendable acudir a psicólogos profesionales especializados para comenzar un proceso de psicoterapia, profesional y personalizada, afín a las características de cada uno.

En PersonalMente Psicólogos, trabajamos activamente junto a la persona, tanto las causas que la provocan como sus efectos. Se afrontarán los acontecimientos externos así como la forma de procesar la ansiedad internamente en base a la personalidad de cada persona.

Esta intervención provocará como resultado un incremento de confianza, de autoestima, de tranquilidad para abordar el día a día, de autonomía, un cambio en los pensamientos disfuncionales y de la percepción de uno mismo y del mundo de una forma más sana y positiva.

Con nuestra ayuda comprenderá y conocerá mejor su inconsciente con el fin de proporcionarle nuevos mensajes que regulen los mecanismos de protección de una manera más saludable, para que la respuesta de ansiedad solo se active cuando sea necesario realmente, es decir, porque exista un peligro real, y de una manera adaptativa.

Aprenderá a sentir el pánico y a manejar dichos sentimientos tan poco agradables para poder tener una vida más saludable y feliz.

La ansiedad es un síntoma que en ocasiones se manifiesta de manera inesperada en nuestro cuerpo, indicándonos que llevamos manteniendo un elevado nivel de estrés durante un tiempo prolongado, o que lo hemos mantenido en el pasado por un episodio negativo. Esto impide podernos enfrentar a nuestra vida diaria.

Actualmente, los trastornos de la ansiedad son una de las principales causas por las que las personas acuden a nuestra consulta en PersonalMente psicólogos. Cualquier cambio al que nos enfrentamos ya sea de índole laboral, personal o social, es susceptible de provocarnos dificultades a la hora de emplear estrategias eficientes de afrontamiento. Únicamente cuando las respuestas de estrés son muy intensas, frecuentes o duraderas pueden generar algunos trastornos. La ansiedad y el estrés tienen lugar cuando hay un desequilibrio entre el individuo y su entorno.