La adicción es la pérdida de control acerca de nuestra conducta.

Si somos adictos a algo, experimentamos un gran deseo y necesidad de continuar llevando a cabo dicha conducta adictiva, no somos capaces de parar de hacerlo y es muy complicado detener esta conducta.

Si por cualquier razón no podemos desarrollar la conducta adictiva sentimos un importante malestar, agitación e intranquilidad.

A pesar de que conozcamos y seamos conscientes de que esa comportamiento es perjudicial para nuestra salud nos sentimos incapaces de dejar de continuar repitiéndola.

Causas y tipos de adicción

Las causas de las adicciones pueden ser muy distintas, ya que puede existir una predisposición biológica pero normalmente suelen ser elementos psicológicos y muy concretamente algunas situaciones sociales las que llevan a la adicción.

A continuación enumeramos las más frecuentes:

Adicción a la Nicotina (Tabaquismo)

La nicotina es uno de los elementos químicos de los productos de tabaco y es que el mayor incidencia confiere sobre nuestro cerebro. Su potencial de adicción es muy elevado con muchos y complejos efectos para nuestro organismo.

Al fumar un cigarrillo ingerimos casi 2 miligramos de nicotina, lo que alcanza un nivel muy elevado en sangre y llega al cerebro muy rápido. De cualquier forma, cuando no inhalamos el humo, podemos también absorber la nicotina mediante las membranas mucosas de la boca.

La facilidad para acceder a la nicotina favorece de alguna manera su potencial adictivo, pues se encuentra al alcance de cualquiera al poder comprar tabaco y, además, las consecuencias legales de su adquisición y uso son muy pocas o ningunas.

Cabe destacar que es muy probable que haya una importante relación entre el tabaquismo y ciertos problemas psicológicos como la depresión.

Adicción a Internet y Nuevas Tecnologías

Internet es una tecnología con una trascendencia muy importante especialmente en los jóvenes,

facilitando abundantes ventajas. No obstante, si llegamos a estar obsesionados por Internet y las Nuevas Tecnologías de tal forma que nuestra vida social y laboral se llega a ver comprometida seriamente, estaremos entonces hablando de Adicción a Internet.

Como en cualquier adicción hay una pérdida de control sobre el empleo de dicha tecnología, provocando dependencia.

Puede que los adolescentes sea el grupo con mayor riesgo de esta adicción, sin embargo, no es único de ellos y puede tener lugar a cualquier edad.

Al ser un recurso tan accesible favorece las relaciones sociales en el mundo online, lo que es muy reconfortante porque admite el anonimato y por tanto, que nos podamos expresar con más libertad.

Adicción a las Drogas

La Adicción a las Drogas se determina por la necesidad de tomar de manera compulsiva cualquier droga, con una pérdida de control sobre el consumo y desarrollando una dependencia.

En cualquier adicción hay una dificultad aguda, una incapacidad de parar en el comportamiento adictivo a pesar de que se es consciente del daño que genera en la salud y de sus consecuencias sobre nuestra vida personal, relaciones sociales, ocio e incluso en nuestro trabajo.

Es habitual que empecemos a consumir drogas para sentirnos bien, o lo que es lo mismo, con el único fin de buscar el placer o de experimentar sus efectos estimulantes o relajantes vinculados a la misma. Otras veces se toman debido a que es lo que todos hacen o porque nos cuesta trabajo decir que no.

Un consumo frecuente de drogas perjudica a las estructuras cerebrales y al equilibrio de los neurotransmisores generando tolerancia, es decir, que cada vez dependamos de mayor cantidad de las sustancias adictivas para alcanzar el mismo efecto.

Sus consecuencias en nuestro organismo afectan al deterioro cognitivo y de la memoria, nos incapacita en la concentración, nos aporta problemas cardiovasculares, cáncer, obesidad, trastornos mentales, enfermedades respiratorias, entre otras.

Adicción al alcohol o alcoholismo

Al alcohol se le suele llamar la droga legal, pues es muy accesible y además no está mal visto socialmente. Cuando se toma en dosis muy pequeñas puede hasta tener algunos efectos buenos para el organismo como por ejemplo, la disminución de los síntomas de la ansiedad y el estrés. Pero la realidad, es que en dosis mayores puede ser un serio problema.

La Adicción al alcohol puede mostrarse tanto en hombres como en mujeres y tiene lugar a edades cada vez más tempranas. La diferencia entre beber mucho y padecer alcoholismo se percibe en el momento en que la toma de alcohol empieza a interponerse negativamente en nuestra vida familiar y laboral.

Los síntomas del alcoholismo más frecuentes se aprecian cuando se bebe cada vez más y sin sentirse borracho, no se tiene apetito, se padecen náuseas o vómitos cuando nos levantamos, si nos tiemblan ligeramente las manos, pequeños lapsus de falta de memoria.

Adicción al Juego o Ludopatía

La adicción al juego o ludopatía es un problema que con los novedosos cambios sociales y tecnológicos ha transformado nuestra actualidad, donde la llegada de los juegos online ha favorecido una mayor rapidez en la consulta de los resultados de las apuestas y juegos, con el correspondiente refuerzo positivo y negativo para el jugador.

Cuando tenemos ludopatía se genera una pérdida de control relacionada con el juego y apuestas, ya sea en la imposibilidad en parar de jugar, así como en la dependencia que provoca y las consecuencias psicológicas asociadas y comunes a otras adicciones.

Se tiende a tener distorsiones cognitivas, cambios emocionales, alteraciones en la manera de comunicarnos y relacionarnos con los demás convirtiéndolas en más problemáticas.

Suele haber la ilusión de control, y de poder dejar de jugar cuando se quiera, que termina en la demostración de una incapacidad para llevarlo a cabo. Como en otras adicciones, el inicio del problema suele deberse a diferentes causas, desde una alta vulnerabilidad biológica a componentes sociales y culturales, por eso, el juego suele ser un instrumento para evadirse de los problemas.

Adicción a la Comida

Habitualmente se ha relacionado obesidad con adicción a la comida o comer de forma complusiva. Algunas veces no somos capaces de parar de comer algunos alimentos, parecido a como los alcohólicos no pueden dejar de beber alcohol.

Al mismo tiempo, se trata de solucionar el problema a través del seguimiento de dietas más o menos estrictas, que nos hacen adictos a las mismas y que de manera progresiva hemos ido dejando y sustituyendo por otras.

La comida se transforma en una obsesión que se escapa del control y si no podemos comer aquello que creemos que necesitamos, sentimos un malestar idéntico al de una abstinencia.

Todo esto nos lleva a pensar que nos encontramos ante una adicción a la comida, comparable a otras adicciones. La comida llega a ser una droga que no queremos pero que no sabemos o no podemos controlar.

Actualmente, se ha podido demostrar que algunas clases de carbohidratos, especialmente los más refinados, poseen un potencial adictivo mayor, siendo concretamente este grupo de alimentos el que más presente se encuentra cuando nos saltamos las dietas o nos damos un atracón, llegando a poder generar una adicción.

Basados en un punto de vista conductual, los atracones son también muy parecidos a los consumos de sustancias adictivas, y nos facilitan a que vayamos perdiendo cada vez más el control sobre ellos.

Adicción al Sexo

Debido a motivos culturales, sólo hasta hace unas décadas, la conducta sexual compulsiva era considerada como una aspecto de valores personales o del carácter de cada uno.

Actualmente nos referimos a la presencia de adicción al sexo si existe una pérdida de control sobre la conducta sexual y una dependencia que no nos permite dejar de proseguir con esta conducta aunque seamos conscientes del daño personal que puede ejercernos.

Puede estar originado por un malestar profundo, por lo que el sexo o algunos tipos de hábitos sexuales pueden usarse como herramienta para reducir dicho descontento. La adicción al sexo puede presentarse tanto en hombres como en mujeres, siendo más común en las mujeres.

Nuestro tratamiento para las adicciones

El primer paso de nuestro tratamiento es realizar una evaluación exhaustiva sobre la conducta adictiva, con la historia y frecuencia de dicha conducta, tratamientos empleados hasta el momento, etc.

Después hacemos una psicoeducación acerca de los aspectos vinculados con la dinámica de las adicciones. Siempre que es necesario desarrollamos tareas de apoyo, asesoramiento y colaboración con la familia o pareja.

La intervención psicoterapéutica específica se realiza en base al objeto de la adicción, ya sea nicotina, cocaína, Internet, sexo, etc., con el fin de obtener la deshabituación psicológica y la abstinencia. Esto es, desaprender el hábito adictivo.

Además, ayudamos a aprender e incorporar nuevos modelos de vida sana alternativas a la conducta adictiva.